Mucho antes de que el Drácula literario de Bram Stoker desencadenara una obsesión mundial con los vampiros, un príncipe con un lujoso bigote se labró una temible reputación repeliendo las sucesivas ...
Es decir, ni le rehúye a la luz solar o les tiene aversión a las flores de ajo o los crucifijos. Tampoco está imposibilitado de ver su imagen relejada en el espejo, ni duerme en un ataúd relleno de ...
Bram Stoker es, sin duda, el caso más célebre de fascinación por los bebedores de sangre. A él le debemos este culto, es el humilde arquitecto de este mito moderno y tiene todo el mérito por el apogeo ...